España sin televisión, no es España
Esta semana han surgido dos noticias interesantes que reflejan, en mi opinión, el fuerte apego de los españoles a la televisión y la influencia que tiene esto en las infraestructuras de telecomunicaciones en España.
Por un lado, Timofónica, por fin, después de mucho pensarlo, le echa un par de huevos y se lanza a renovar su infraestructura de bucle de abonado y conexión entre centrales locales (noticia de CincoDías). ¡Bien coño, bien! Ya era hora. Los usuarios ya estamos hartos de que nos cobren 60 € al mes por utilizar un par de cobre instalado en los años 50. El principal motivo de esta enorme inversión es ampliar su cartera de clientes de su televisión IP: Imagenio. Hay algunos comentarios interesantes en bandaancha.st.
Por otro lado, Los instaladores dicen que es imposible adaptar las antenas para ver La Sexta en tan poco tiempo (noticia de 20minutos). El titular no es muy correcto (porque no se deben adaptar las antenas sino los amplificadores) pero refleja muy bien las prisas y el dinero que está soltando la gente por ver en su casa gratis los partidos del Mundial de Alemania. Puede haber un desastre nacional, una catástrofe ecológica, un terremoto. Cualquier cosa menos no ver el Mundial. A la gente le daría un infarto. Eso en España es impensable. Lo curioso es que la instalación de amplificadores comunitarios para canales análogicos me parece un gasto inútil porque a la vuelta de la esquina (2010) tendremos el apagón analógico y solo se podrá emitir televisión en digital (DVB-T).
Conclusión de todo esto:
¿Sociedad de la Información? ¿Civilización Digital?… a la mierda. “Pan y circo” que el pueblo es tonto.


